El sistema tributario actual no asegura que quienes perciban más ingresos sean quienes más aporten. El reparto de las cargas fiscales está distorsionado en favor de sectores con un trato privilegiado. Este trato privilegiado es en realidad un subsidio que pagamos todos los demás contribuyentes.

En ese sentido, durante el 2022, a cada peruano le habría costado financiar este gasto en alrededor de S/ 528. Este monto duplica lo estimado para el año 2008.

HOJA INFORMATIVA